Serra del Benicadell
Serra del Benicadell, Pais Valencià, Spain
31 de octubre de 2004
La ruta comienza cerca del puerto de Albaida. Desde aquí una senda discurre por el margen derecho hidrográfico del Barranco de Fontanars. La senda asciende pausadamente hasta que llegamos a un cruce donde se encuentra la Font de Fontanars. Esta es una zona húmeda que amenudo se encuentra encharcada. A esta altura giramos a la derecha según subimos y enlazamos con una nueva senda mucho menos transitada. Es una zona devastada por los incendios desde hace muchos años. La vegetación se limita a matorrales, pequeños pinos y aliagas. Es aconsejable transitar por esta senda con pantalones largos y resistentes, pues las aliagas se están adueñando por completo del camino. Por momentos la senda se inclina. Enseguida vemos el primer pozo de nieve. Es una construcción que aprovecha el desnivel de la ladera para evitar excavar pozo bajo tierra. Por esto, media cava está construida sobre superficie a modo de atalaya, incluso con sus correspondientes contrafuertes. No muy lejos de aquí se divisa otra cava de similares características. Cruzamos el barranco en busca de unas ruinas que quedan al otro lado, justo en el collado donde nos asomamos a la provincia de Valencia.

Ruinas en el cruce de sendas.
Para continuar nuestro ascenso seguimos un carril a mano derecha que va ganado altura a medida que se va convirtiendo en senda. Si nos giramos podemos contemplar la Sierra de Mariola y el pueblo de Agres. Llegamos a un nuevo collado y pasamos por debajo de unas líneas de alta tensión.

Agres y Mariola.
A partir de aquí cambia la vegetación. Seguimos avanzando por la parte de umbría de la sierra. Nos acompañan muchos mas pinos, algún arce despistado y algunas carrascas. Transitamos ni más ni menos que por el antiguo camnio de “nevaters” por el cual se bajaba el hielo procedente de la Cava del Benicadell por las noches a lomos de “bestias”. El camino hace varias revueltas a modo de herradura y vuelve a llegar a la cresta de la sierra.

Vistas al norte.
Nos desviamos en una bifurcación por el camino de la derecha en busca de la Cava del Benicadell. Esta cava es una de las pocas que pueden presumir de tener casi intacta su cubierta de bóveda de piedra. La cava se encuentra justo en un pequeño llano. Desde ella tenemos vistas de las dos vertientes de la sierra, hacia Valencia y hacia Alicante. La “frontera” natural y política entre las dos provincias es la misma sierra.

Cava del Benicadell.
Tras disfrutar de la bonita construccón seguimos el camino que por momentos desciende y que enseguida vuelve a ascender hasta alcanzar definitivamente el vértice geodésico. Los últimos metros se realizan por cresta de roca caliza.

Elena apunto de afrontar las últimas rampas.
Desde el punto más alto (1104 m.s.n.m) tenemos unas vistas fantásticas de 360º a nuestro alrededor. Divisamos la Serra d’Almudaina, Serrella, Serreta, Font Roja, Mariola y la propia cresta del Benicadell, la gran planicie de la provincia de Valencia, la serra de la Safor, pantano de Beniarres. En días claros vemos la Albufera, la ciudad de Valencia y por supuesto el mar Mediterraneo. Estas vistas que de día son espectaculares, de noche se vuelven de ensueño. Miles de luces aparecen a nuestros pies.

El mundo a mis pies.
Finalmente para terminar la ruta tan solo tenemos que volver por el mismo camino que nos ha traido hasta el pico. El descenso es muy agradable y nos permitirá recrearnos en los paisajes que nos han acompañado a lo largo del día.

Serra de la Safor desde el Benicadell.

Vista aérea de la ruta.









