Cerro del Cabezo, desde Andújar

Atravesando la campiña de Andujar.

Atravesando la campiña de Andújar.

, Andalucía, Spain

Ruta realizada el 12 de abril de 2003

El , donde se emplaza el santuario de la virgen que le da nombre, es desde el año 1304 el escenario de la que es la segunda romería de Andalucía en mayor número de romeros y que como caracteriza a las celebraciones de las hermandades de gloria, junto a la exaltación religiosa, la festividad pagana cobra una especial relevancia en unos días en los que el parque natural de la Sierra de Andújar acoge un volumen de personas mayor que el la ciudad de Sevilla. La última semana de abril supone para los habitantes de Andújar la culminación de los actos organizados en honor a la Morenita, apodo que alude al color y tamaño de la talla bizantina de la Virgen, encontrada por el pastor de Colomera, Juan de Rivas. Los actos marianos comienzan con una multitudinaria ofrenda floral en la ermita que tiene la Virgen en la localidad iliturgitana, en la tarde del jueves. El viernes, en el Puente Romano, se recepcionan en el municipio las cofradías que llegan de cualquier punto de España y que después desfilan por las calles de Andújar, como antesala al peregrinar que se inicia en la mañana del sábado hacia el cerro, a 30 kilómetros de la ciudad, y que culmina con la procesión de la imagen en andas en la mañana del domingo. El camino, en carreta, a caballo, a pie o en automóvil, es recorrido cada año por más devotos que tienen en la romería la posibilidad de conocer más de cerca el parque natural de la Sierra de Andújar.

El ganado bravo vigila atentamente nuestro paso.

El ganado bravo vigila atentamente nuestro paso.

Emprendemos nuestro camino con la idea de hacer el recorrido típico de los romeros devotos de la Vigen de la Cabeza, pero sin otra devoción que no sea el amor a la naturaleza y la intención de pasar una bonita mañana caminando por el Parque Natural de la Sierra de Andújar.

Iniciamos el recorrido un sábado de buena mañana junto al cementerio de Andújar. Recorreremos el llamado “Camino Viejo del Santuario”. La ruta la haremos cuatro, Elena , Alfonso, Miguel y yo. Previemante hemos dejado un coche en el que nos servirá para volver hasta Andújar por la carretera del Santuario.

Miguel actúa de guía. Con su maestría nos va dando lecciones ornitológicas y botánicas durante todo el recorrido. En la primera parte del camino cruzamos un tramo de campiña que nos lleva hasta los límites de una finca particular que atravesamos, en la que nos recibe ganado bravo suelto que nos mira sin más.

Primeras cuestas de la jornada.

Primeras cuestas de la jornada.

Segun vamos dejando la finca, con su paisaje típico de dehesa ganadera, nos vamos adentrando en el Parque Natural de la . Una subsierra dentro de lo que es la gran . Caminamos disfrutando de las lecciones de Miguel y del verdor que nos rodea. No imaginaba que me fuera a gustar tanto esta sierra.

Primavera rebosante.

Primavera rebosante.

Seguimos nuestro camino entre millones de flores. Nunca había visto a la Primavera mostrarse tan generosa. Ha sido un buen Invierno de lluvias y se nota en la humedad del suelo. Poco a poco nos metemos en una zona en la que predomina el matrorral y que esta inundada de jarales, tanto morados como blancos.

El camino abre un pasillo entre los jarales.

El camino abre un pasillo entre los jarales.

El camino esta muy bien trazado. Se nota que por lo menos una vez al año está muy pisado, seguro que demasido intensamente ese día concreto. La senda abre literalmente un surco en el suelo  a su paso en algunos tramos. Sigue la subida y Elena comienza a pasarlo mal. Nos giramos y al fondo divisamos Andujar y la depresión del valle que forma el Guadalquivir. A pesar de lo marcado del camino debemos hacer varios cruces extraños y atravesar algunas vallas, incluso caminamos por un cortafuegos durante un tramo. Finalmente llegamos al ecuador de la ruta: La ermita de San Ginés.

Ermita de San Ginés.

Ermita de San Ginés.

Tras descansar y hacer unas fotos en la ermita seguimos con nuestra particular “romería”. Comenzamos a descender. Dejamos atrás cortijos abandonados. Por momentos coincidimos con el camino carretero, el que utilizan las carretas en los días de romería. Cruzamos pequeños arroyos que dan al camino una singular belleza.

Cortijo en ruinas.

Cortijo en ruinas.

Tras un pequeño y relativo llaneo llegamos a un mirador en el que se levanta un Monumento al Peregrino, desde el que por primera vez divisamos el con su Santuario en lo más alto. Ese es nuestro objetivo y para llegar hasta él deberemos desdender hasta el río Jándula y atravesarlo por su puente romano. La bajada es muy bonita, abunda el bosque de pinar. Llegamos a la fuente del Madroño en la que Miguel nos bautiza como nuevos “peregrinos”.

Descubriendo una pequeña ranita de San Antón.

Descubriendo una pequeña ranita de San Antón.

Durante esta bajada nos encontramos con la guinda del pastel de nuestra ruta. Una pequeña laguna nos sorprende en nuestro camino. Tenemos la suerte de que Miguel nos descubre pequeños anfibios, como la ranita de San Antón.

Laguna.

Laguna.

Finalmente llegamos al nivel del río tras atravesar una vía de tren desmantelada. En este punto me descuelgo del grupo para disfrutar el momento en solitario, la sensación de caminar por un paisaje tan singular y exuberante de verdor me hace disfrutar.  A la vez, el sentimiento es de tristeza, pues tanta belleza pertenece a unos pocos, todo son fincas privadas y son muchas las vallas que se apoderan del patrimonio natural que es de todos. Compruebo como si se le pueden poner puertas al campo.

Cruzando el río Jándula por el puente romano.

Cruzando el río Jándula por el puente romano.

Dejamos atrás la zona denominada como Lugar Nuevo. Prácticamente hemos decendido todo lo que habíamos subido desde Andújar. Toca ahora volver a ganar altura hasta llegar a la cumbre de nuestro objetivo.  Después de un pequeño llaneo y tras curzar un arroyo comienzan de nuevo las rampas de subida.

Los obstáculos del peregrino.

Los "obstáculos" del peregrino.

Han pasado las horas y atacan nuevos enemigos, el calor y el hambre que ya empieza a hacerse notar. Tenemos la despensa en el maletero de mi Seat Ibiza que nos aguarda al final de todas estas cuestas. Como vamos muy cansados hacemos varias paradas en el camino y aprovechamos para divisar desde las alturas el velle del Jándula.

Uno de los últimos altos del camino.

Uno de los últimos altos del camino.

Como buenos peregrinos y romeros acabamos llegando hasta los pies del mismo Santuario. Donde nos aguarda mi coche con el que nos desplazamos hasta un área recreativa donde nos pegamos un buen homenaje a la salud de “La Morenita”.

Fotografías de Alfonso Infantes Delgado.

Perfil de la ruta.

Perfil de la ruta.

La ruta desde el aire.

La ruta desde el aire.

fotos

Cerro del Cabezo Cerro del Cabezo Cerro del Cabezo Cerro del Cabezo Cerro del Cabezo Cerro del Cabezo Cerro del Cabezo Cerro del Cabezo Cerro del Cabezo Cerro del Cabezo Cerro del Cabezo Cerro del Cabezo Cerro del Cabezo Cerro del Cabezo Cerro del Cabezo Cerro del Cabezo Cerro del Cabezo Cerro del Cabezo Cerro del Cabezo Cerro del Cabezo Cerro del Cabezo Cerro del Cabezo Cerro del Cabezo Cerro del Cabezo Cerro del Cabezo Cerro del Cabezo Cerro del Cabezo Cerro del Cabezo Cerro del Cabezo Cerro del Cabezo Cerro del Cabezo Cerro del Cabezo Cerro del Cabezo Cerro del Cabezo Cerro del Cabezo Cerro del Cabezo Cerro del Cabezo Cerro del Cabezo Cerro del Cabezo Cerro del Cabezo Cerro del Cabezo Perfil de la Ruta Vista Aérea

vídeo


© Jordi Flores Casasempere
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Comments (3)

 

  1. Miguel dice:

    Desde que tengo conocimiento, he subido al Cabezo con mis padres, luego con mi familia, pero siempre en coche. Muchas veces nos hemos planteado hacer ese camino, incluso hace poco mi cuñado Camel y yo lo comentamos, pero se va quedando pendiente por un lado y por otro nos da coraje estas zonas tan bonitas con tantas vallas y “puertas en el campo”.
    Así que ahora ya no solo queda pendiente la ruta, pues me ha gustado tanto que tendremos que apuntarla como prioritaria, ahora bien necesitaremos un guía je je.
    El vídeo, fabuloso, profesional en la realización y la música celta preciosa.
    Un abrazo

  2. jordi dice:

    Lo de las vallas en el campo de verdad que cabrea, pero bueno es lo que tenemos y es algo difícil de cambiar. Particularmente no concibo como una montaña puede ser privada, como no concibo que lo fuera un río o una playa.

    De cara al verano no creo que sea una buena época para hacer esa ruta, yo la haría sin duda en primavera con la explosión de flores que allí se forma.

    Estaría encantado de hacer de guía Miguel, desde Andújar no se si e aclararía puesto que hay muchas vallas a cruzar y una zona de ganado muy bravo, pero desde la ermita de San Ginés seguro que me acuerdo… además es de lejos el tramo mas bonito y sorprendente.

  3. fer dice:

    Bonitas fotos, y muy currado reportaje. Un saludo!

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