Sierra de Castril. Cañón del río Castril

Pasarela por el Cañón del

Muchos años después, cuando mi abuelo ya se había ido de este mundo y yo era un hombre hecho, llegué a comprender que mi abuela, también ella, creía en los sueños. Otra cosa no podía significar el que, estando sentada una noche, ante la puerta de su pobre casa, donde entonces vivía sola, mirando las estrellas mayores y menores de su cabeza, hubiese dicho estas palabras: “El mundo es tan bonito y yo tengo tanta pena de morir”. No dijo miedo de morir, dijo pena de morir, como si la vida de pesadilla y continuo trabajo que había sido la suya, en aquel momento casi final, estuviese recibiendo la gracia de una suprema y última despedida, consuelo de la belleza revelada. Estaba sentada en la puerta de una casa, como no creo que haya habido alguna otra en el mundo porque en ella vivió gente capaz dormir con cerdos como si fueses sus propios hijos, gente que tenía pena de irse de la vida sólo porque el mundo era bonito, gente, y ese fue mi abuelo Jerónimo, pastor y contador de historias que, el presentir que la muerte venía buscarlo, se despidió de los árboles de su huerto uno por uno, abrazándolo y llorando porque sabía que no los volvería a ver. LA ARBOLEDA PERDIDA, José .

Inicio de la cerrada

19 de junio de 2010

Sierra de Castril, Andalucía

Sólo unos días después de la muerte del maestro Saramago, decidimos ir a Castril, pueblo con el que el genio mantenía una estrecha realción. Haremos a modo de homenaje una ruta por la tierra en la que  este grande de la LITERATURA pasó felices momentos de su vida.

Además, esta corta ruta que más bien consideraremos un paseo, la tenía guardada para cuando se dieran las circunstancias. ¿Cuales son las circunstancias?… Luna tiene sólo trece meses  y Elena esta ya embarazada de casi ocho, Luna está empezando a caminar y por el contrario a Elena cada vez le cuesta más dar un paso. En definitiva es imposible hacer una excursión más larga.

Luna, Colorín y yo

Llegamos a Castril. Dejamos los coches a la sombra de unas moreras que generosas nos ofrecen su dulce fruto. Juan, Lía y Alicia nos acompañan a Elena, Luna y a mi, también Pau viene a su manera. Alguno se pega un buen atracón de moras antes de que el mismo pesado de siempre -yo-, meta prisa para empezar a caminar.

Vamos a hacer un corto recorrido sobre el río Castril, en una cerrada que el mismo río erosionando durante miles de años a formado en el ese pueblo. Sólo hemos caminado unos metros cuando vemos un cartel de un texto de Saramago -del cual he extraido el texto del principio-. Este paseo promete, nos gusta esa mezcla de lo literario y lo natural.

La Primavera se resiste a marchar

El cañón -o cerrada como lo llaman por estos lares- es bellísima. Resulta imposible no compararla con la cercana Cerrada de Elías. Caminamos sobre las pasarelas que vuelan por encima del río. Yo vuelvo a disfrutar del placer que supone llevar a Luna en mi espalda, además ahora que ya se va haciendo ”mayor” va más feliz y juguetona.

Caminando sobre las aguas

Pasamos el tramo más angosto del camino. Dejamos atrás las paredes verticales de roca y el río se remansa por momentos. Disfrutamos de las flores que nos ofrece una primavera que tiene los días contados. Caminamos sin prisa, disfrutando de la compañía y del entorno.

Llegamos a la segunda sorpresa de la jornada, un divertido puente colgante que hace las delicias de los niños -y no tan niños-.

Ejemplo de un puente inestable

Pasado el puente llegamos a un túnel con una galería lateral que se asoma de nuevo al río a modo de balcón. Encontramos un salto de agua que produce un ensordecedor ruido. Volvemos a la galería principal del túnel y salimos por el otro extremo. Aquí, acaba nuestro recorrido. Corto pero intenso, difícilmente vamos a encontrar una ruta que ofrezca tanto por tan poco.

Alicia, Lía y Juan

Tranquilamente volvemos por el mismo camino. Sin prisa alguna decidimos comer en los jardines del principio de la ruta, junto al texto de Saramago. Ese lugar nos transmite buenas vibraciones y además nos ofrece asiento y buena sombra bajo los árboles. Las niñas corretean, si, corretean, que distinta esta comida de las otras que habíamos hecho en el campo anteriormente. Ahora hay que ir detrás de Luna y Alicia para evitar que se escapen. El tiempo vuela… es ley de vida.

Vista aérea de la ruta

fotos

Cañón del río CastrilCañón del río CastrilCañón del río CastrilCañón del río CastrilCañón del río CastrilCañón del río CastrilCañón del río CastrilCañón del río CastrilCañón del río CastrilCañón del río CastrilCañón del río CastrilCañón del río CastrilCañón del río CastrilCañón del río CastrilCañón del río CastrilCañón del río CastrilCañón del río CastrilCañón del río CastrilCañón del río CastrilCañón del río CastrilCañón del río CastrilCañón del río CastrilCañón del río CastrilCañón del río CastrilCañón del río CastrilCañón del río CastrilCañón del río CastrilCañón del río CastrilCañon del río CastrilCañón del río CastrilCañón del río CastrilCañón del río CastrilCañón del río CastrilCañón del río CastrilCañón del río CastrilCueva del aguaCueva del aguaDibujo

Comments (8)

 

  1. Luiso dice:

    Bonito homenaje a un hombre sabio que se ha ido Jordi… en el tema paternal ya sabes que eres mi referente y que todos estos paseos familiares me los voy apuntando por lo que pueda venir :-D

    La cita de Saramago es buenísima, habrá que pillarse ese libro que no lo he leído.

    Abrazotes y felicidades por saber disfrutar de las cosas en la mejor compañía.

  2. Paco dice:

    Vaya pasada de camino Joridi.
    Empiezas homenajeando a mi admirado Saramago, con una bella cita suya. Me encuentro con este bello lugar, en el que veo que te vas adaptando a tú nuevo juguete. Luna que esta guapísima y va creciendo a toda marcha y encima nos traes la noticia de un nuevo retoño.
    Felicidades por todo el conjunto y especialmente por esa nueva paternidad.

    Un saludo.

  3. jordi dice:

    eehhh monstruo!!… es cierto que no se cansa uno de leer esa cita, verdad??

    En cuanto a lo del tema de la paternidad te he dicho mil veces que es algo que merece la pena con creces, ya está bien de pateillos y viajes hombre!!… jejejjeje, además moss necesita compañía nueva, que a lourdes y a ti ya os tiene muy vistos

    un abrazote a los dos

  4. jordi dice:

    Muchas gracias Paco,
    ya ves… le hemos tomado el gusto a esto de fabricar niños, la verdad es que estamos muy contentos. Ahora solo falta que Pau salga tan bueno como Luna.

    un abrazo!

  5. Saqura dice:

    Sí, Jordi, esa es una cita que leo muy a menudo desde que fotografié el panel en una de mis visitas a Castril. Se nos ha ido el escritor comprometido, pero quedan sus textos y la admiración que tenemos por su persona.
    Luna está preciosa y, a buen seguro, contenta de tener pronto nueva compañía.
    Un abrazo.

  6. Andrés dice:

    “Durante miles y miles de años, pacientemente, todos los ríos del mundo tuvieron que esperar a que apareciera alguien por allí para bautizarlos y así luego poder figurar en los mapas con algo más que un trazo sinuoso y anónimo. Durante siglos y siglos las aguas de un río hasta ahí sin nombre corrían tumultuosas por el sitio donde un día se levantaría Castril y, mientras iban pasando, miraban hacia arriba, a la peña, y se decían unas a otras: “Todavía no están aquí”. Y seguían su camino hasta el mar pensando, con la misma paciencia, que tras el tiempo, otro tiempo viene, y que nuevas aguas llegarán que encuentren ya mujeres lavando la ropa sobre piedras planas, niños inventando la natación por su cuenta, hombres pescando truchas y todo lo demás que venga a la caña. En ese momento las aguas vendrán a saber que les fue dado un nombre, que de ahí en adelante serán, no simplemente el río Castril, sino el río de Castril (…)”

    José Saramago, prólogo al libro “Castril, Visiones de un Paisaje”

  7. jordi dice:

    Gracias Antonio por tu comentario… espero que nos podamos ver pronto.

    un fuerte abrazo

  8. jordi dice:

    Hola Andrés,
    me alegra verte -creo que por primera vez- por estos lares…
    se queda uno con ganas de más leyendo el texto, si es que la literatura de este hombre no tiene ni un ápice desperdicio

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