Valle de Glendalough, Wicklow

Escapada irlandesa para empezar el año 2016 a lo grande. Hoy toca patear el precioso Parque Nacional de las Montañas de Wicklow, al sur de Dublín. Muy cerca de la capital irlandesa encontramos este modesto sistema montañoso, uno de los pocos destacables de la isla.

Centro de recepción de visitantes del parque
Centro de recepción de visitantes del parque

El Parque Nacional de las Montañas de Wicklow, fue declarado como tal en 1991. Supone un vasto territorio montañoso salpicado de bosques y lagos, en los que la historia cuenta que se ocultaron muchos rebeldes irlandeses durante la ocupación inglesa. Caminamos por un territorio con una elevada pluviosidad, con la turba como sustento de una, en ocasiones, densa vegetación arbórea.

El silencio reina en el Upper lake
El silencio reina en el Upper Lake

Por lo que hemos podido ver en las guías se trata de un espacio natural de primer orden, donde el agua es el gran protagonista. Por tanto, sabemos que vamos a disfrutar de estos paisajes en todo su esplendor, pues lleva días lloviendo más de lo normal en Irlanda, habiendo causado el líquido elemento severas inundaciones en algunas zonas del país.

Más agua de lo habitual
Más agua de lo habitual

El amigo Israel y yo somos de los primeros en llegar hasta el aparcamiento donde iniciaremos la ruta. Nos acercamos al punto de información del parque para que nos indiquen las distintas posibilidades que tenemos. Allí, nos cuentan que en la ruta prevista la crecida se ha llevado por delante uno de los puentes que salva el río; sin especificar si hay forma de salvar el obstáculo o no. Tras pensarlo, y aun a riesgo de tener que desandar en un momento dado el camino realizado, optamos por seguir con el recorrido previsto.

Comenzamos la caminata entre dos lagos, el Lower lake y el Upper lake. Andamos por un sendero muy bien señalizado. Nuestra ruta es la blanca, no tenemos más que seguir las indicaciones y disfrutar del espectacular recorrido.

El agua es la gran protagonista del recorrido
El agua es la gran protagonista del recorrido

La primera subida nos llega recreada por un bello salto de agua, la Poulnass Waterfall. Salimos a una amplia pista que enseguida abandonaremos para enfilar una senda escalonada que sube con fuerza, las guías hablan de más de 600 escalones. Se trata de una senda construida en madera, lo cual la hace practicable incuso con lluvia y evita erosiones innecesarias. Cruzamos un bosque de tal espesura que apenas deja pasar la claridad del día.

Llegamos a la divisoria. Nos asomamos al valle y contemplamos un paisaje divino. Los lagos, las montañas, nubes a media altura. Magnífica estampa. Caminaremos por el denominado Spinc.

Espectacular sendero
Espectacular sendero

Caminamos ahora hacia la cabecera del valle siempre con el precipicio a nuestra derecha. Discurrimos por una zona de turbas hoy completamente anegada, donde hay establecida una colonia de ciervos. Vemos cómo el río Glenealo baja con un caudal generoso, y cómo las laderas precipitan agua creando espectaculares cascadas. Somos afortunados por hacer esta caminata en estas condiciones. Además aparecen los primeros ejemplares de fauna autóctona que hacen más pintoresco si cabe el paisaje.

Espectacular sendero
Turberas anegadas por el agua
Fauna doméstica del parque
Fauna doméstica del parque

Llegamos hasta el foot bridge, es decir, un puente peatonal que salva el río. Nos hemos cruzado varias veces con gente que llega desde el otro lado, por lo que tenemos claro que el “puente perdido” no va a ser un problema para que podamos continuar.

Food bridge
Foot bridge

Descendemos ahora por el margen hidrográfico izquierdo del valle. Por un sendero de piedra que zigzaguea para salvar el desnivel. El río hace lo mismo, por lo que nos regala constantemente bellas cascadas. Efectivamente falta uno de los pequeños puentes, pero podemos salvar el obstáculo sin ningún problema.

El río Glendalo se precipita
El río Glenealo se precipita
Descenso por el valle
Descenso por el valle

Llegamos a las ruinas de lo que fue un antiguo asentamiento minero. La división geológica entre el núcleo de granito de las montañas y los tipos de rocas que lo rodean eran ricas en minerales como el plomo, zinc y plata. Estos minerales se extrajeron en este asentamiento durante un periodo de más de 150 años.

Antiguo asentamiento minero
Antiguo asentamiento minero

Llegamos hasta el punto de inicio de la caminata por el antiguo camino que daba servicio a las minas. Camino suave que llanea junto al Upper Lake. Durante este trayecto decidimos alargar el paseo para hacer una visita a las ruinas de la antigua ciudad monástica de Glendalough.

Antigua ciudad monástica de Glendalough
Antigua ciudad monástica de Glendalough

Las ruinas impresionan. Glendalough fue un famoso asentamiento monástico cristiano fundado por San Kevin en el siglo VI. Los monjes abandonaron hace siglos el asentamiento debido a agitaciones políticas y religiosas, pero muchos de sus edificios de piedra construidos a mano siguen en pie, dando testimonio de lo que fue su forma de vida. Destaca por su imponente tamaño la torre-campanario -seguro que también vigía-, la catedral, la iglesia y el propio cementerio. El enclave es perfecto para poner un broche de oro un intenso día por tierras Celtas.

 

un vídeo para comprender el enclave

 

 

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