Sierra Sur de Jaén, Andalucía, Spain
28 de marzo de 2010
Llegó el día que esperaba desde hacía mucho tiempo. Han sido ocho años viviendo en la provincia de Jaén sabiendo de la existencia de una sierra llamada Sierra Sur de Jaén. Gracias a diversos blogs de montaña y a las fotos y crónicas de Miguel y Pepe sabía de las maravillas que esta sierra guarda celosamente en su interior. Por fin, ha tenido que ser un Domingo de Ramos el día en el que he pisado por primera vez estas hermosas montañas que lejos de defraudarme, me han cautivado y espero volver a visitar en breve.
Dejamos los coches cerca de los Cortijuelos. Enseguida vemos las primeras marcas de mi querido GR-7, lo seguimos buscando un collado en e l que nos desviamos a nuestra derecha para ascender a un mirador que nos ofrece unas estupendas vistas del embalse de Quiebrajano y del valle del Valdearazo. Al fondo, la cumbre de la Pandera domina el paisaje. Frente a nosotros Cerro Pitillos se yergue como otro excepcional mirador a la cola del Quiebrajano. A nuestra izquierda divisamos una hermosa senda de herradura que desciende hasta el Valdearazo. Ese será nuestro camino.
El camino es de esos a los que yo llamo disfrutones. Va bajando serpenteando entre un bonito bosquete mediterraneo. Por momentos asoman las colas del embalse que nos muestran su característico color turquesa. La senda discurre entre curiosas formaciones rocosas entre las que destaca una que todo lo domina: La Piedra Palo.
Mis anfitriones Pepe, Miguel y sus respectivas familias me van explicando con entusiasmo todo lo que me rodea… ese cerro se llama tal, ese barranco cual, y esa cueva, y ese camino… yo con mi corta memoria no retengo la mitad de lo que me dicen, pero me estimula para volver y visitar esos lugares de los que tantas maravillas hablan.
Finalmente acabamos llegando al puente que cruza el Valdearazo, que baja caudaloso y del cual me llama la atención lo cristalino de sus aguas. Estamos bajo el cañón de Pitillos. Nos desviamos del GR para ir a visitar la cola del Quiebrajano. El embalse está tan lleno que no tardamos mucho en llegar hasta ella. El enclave es espectacular, el contraste entre el turquesa del agua, el gris y naranja de las roca y el verde de la vegeteción hacen de éste, un lugar idílico para los amantes de la fotografía de naturaleza.
Disfrutamos del momento mientras el Sol comienza a apretar más de lo previsto. Nos vamos quitando capas de ropa mientras volvemos a buscar el GR-7. Caminamos junto al río por una bonita senda. De telón de fondo asoma una linda chopera que en otoño debe de lucir unos colores preciosos. Llegamos a la pista que baja desde Puerto Pitillos. Encontramos un enorme desprendimiento que ha arrastrado rocas, tierra y árboles. Sorteamos con mayor o menor fortuna el desprendimiento y llegamos a la chopera donde tranquilamente pastan algunos caballos. Alcanzamos un pequeño puente para volver a cruzar el río.
El hambre va apretando del mismo modo que lo hace el Sol. El caminar por pista se hace algo más largo de lo esperado y finalmente decidimos comer justo en el punto donde abandonamos la pista para enfilar una vieja senda que nos vuelve a elevar a las alturas.
Una vez en el punto más alto hacemos otra escapada para volvernos a asomar a otro privilegiado mirador. Ascendemos y nos situamos junto a la Piedra Palo. Por primera y única vez en todo el recorrido la vemos desde arriba. Vista desde aquí impresiona más si cabe por sus dimensiones. La tenemos al alcance de la mano.
Pero estas vistas a Piedra Palo no son el único aliciente de este mirador. Descubrimos el embalse de Quiebrajano que queda justo a nuestros pies. Sin duda este enclave es de los más bellos que he visto por estas tierras del Sur.
Descendemos y seguimos nuestro camino de vuelta al coche. Caminamos por una vieja senda que recientemente han convertido en cortafuegos (creo que eso es lo que han pretendido). Finalmente salimos a un carril que nos lleva directamente a nuestro punto de inicio. Cerramos así esta ruta circular en la que espero que la gente que me ha acompañado haya disfrutado tanto como yo. Gracias!!
fotos
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Una ruta magnifica Jordi, además con unos guías de excepción. Por como la narras, se nota que disfrutaste a tope de ella, dan ganas de salir corriendo.
Un saludo.
El rincón más espectacular y virgen de la Sierra Sur sin lugar a dudas, me alegro de que disfrutases de la ruta y de la compañía de esos dos «monstruos del senderismo».
Un abrazo.
Ha sido y será todo un placer, compartir los rincones de estas sierras tan desconocidas y bellas.
Tus fotos como siempre en dos palabras espec-taculares.
Un abrazo
Si Paco… es que no te puedes imaginar las ganas que le tenía a esas sierra. Además cuando uno va bien acompañado las cosas se disfrutan doblemente.
Hola Francisco,
me alegra mucho verte por aquí, como ves por fin me estrené en tu sierra sur de jaén. Tan bonita como la esperaba… a cuidarla y que se conserve así de hermosa muchas años.
saludos
gracias miguel… a sido y será siempre un placer salir a la sierra con vosotros
un abrazo!!
Vaya lo que dio de sí esa salida de domingo… este es el tercero de los reportajes pero lo mejor de todo es que no me canso de verlos 🙂 Al revés, me entran muchas ganas de visitar esos sitios…
Muy chulas las fotos Jordi… gracias por compartir.
Pues nada tío, solo faltaba que hubieras venido tu para tener una cuarta crónica de la ruta. La pena es que te queda tan lejos!!
Lo bueno de todo esto es que se ve la forma de ver las coas de cada uno. Pienso que es un gran invento esto de los blogs.
un abrazo jose…. seguiremos compartiendo
esa ruta es fantástica la sierra sur esconde muchos paisajes vírgenes y desconocidos, hay que aprovecharse de estos parajes, por eso os invito a pasear por la sierra sur un abrazo
No cabe duda, la Sierra Sur es espectacular. Ayer mismo lo pudimos comprobar…
un saludo!!